Una actividad que permite descender ríos de montaña, dejándote llevar por los rápidos, deslizarte por toboganes, descender en rappel por cascadas, un mundo de sensaciones, …
Una actividad que nos sitúa entre el cielo y la tierra, para disfrutar de un recorrido impresionante con la seguridad que nos permiten unos anclajes situados en la pared y en los que se progresa con una técnica especial.
Localidad: Cicera (Cantabria) Vehículos: 1 coche Aproximación: 10 minutos. Retorno: 30 minutos. Duración: 3 horas. Numero de rápeles: 4 Altura del rappel más alto: 21 metros Instalación: Buena, los principales rápeles están equipados con parabolt. Material necesario: Dos cuerdas de 25 metros. Neopreno: Necesario, agua muy fría. Escapes: Todas las cascadas son evitables sin ningún problema. Época: De primavera a otoño. Observaciones: Con lluvia, atentos a las crecidas.
Aprovechando que venía “el maestro” Andrés, nos decidimos a programar un fin de semana intensivo. Para ello elegimos el sábado para hacer el Navedo y el Cicera, y el domingo lo dejamos para el Yera 1.
Croquis de los barrancos (Obtenido del blogs de 'TodoCazos')
Subimos hasta Cicera, ya que sólo íbamos a realizar el tramo superior, donde nos cambiamos, y dejamos aparcado el coche en una pequeña plaza, donde hay una marquesina de autobuses.
Punto de partida y que esto no me entra, ...
Bajamos hacia el río y cogimos un sendero que va por la margen izquierda del mismo. Antes de que el sendero se empezara a separar del río nos metimos en él y empezamos a descender. Nuestra primera sorpresa, fue que en un paraje tan bonito y en tan pocos metros pudiera haber tantísima basura: latas, tetrabrick, bolsas, y un largo etc, de porquería variada.
Unos metros más adelante, nos encontramos con la primera cascada, equipada como el resto del barranco, con parabolt.
Seguimos avanzando hasta llegar poco después hasta la segunda cascada.
!!Tanín con esa pose dentro de poco te vemos en la 'fashion week'¡¡
Continuamos el camino deslizándonos por pequeños toboganes y pasando algunos resaltes hasta llegar a la tercera cascada, donde vemos un pasamanos a la derecha del cauce. En él, nos anclamos con los cabos de seguridad y llegamos al final a la reunión. Esta cascada choca contra una piedra que hay en el fondo, por lo que no se ve muy bien lo que hay, además se concentra todo el agua en un mismo punto y salpica bastante. Una vez abajo, pasamos por detrás de la cascada para esquivarla.
Seguimos avanzando y disfrutando de las vistas en ocasiones espectaculares del Desfiladero de La Hermida, hasta llegar a la cascada más espectacular de todo el recorrido. Son 21 metros de pared llena de musgo, pero curiosamente no resbala. Bajo yo, primero y me dedico a los medios audiovisuales (teléfono móvil) haciendo un reportaje que algún día cobraré, a cada uno de los miembros de la “expedición”.
Seguimos por alguno destrepes más, hasta llegar al punto de salida del tramo superior, reconocible por los dos troncos cruzados en el rio, a modo de puente. Aquí, por la margen izquierda llegamos rápidamente al sendero que nos subió de nuevo a los coches.
Después de cambiarnos, nos acercamos al bar de Piñeres, donde nos tomamos una cerveza y unas raciones con más pena que gloria. De allí bajamos al desfiladero de nuevo y con mucha suerte pudimos dejar el coche en el pequeño aparcamiento que hay justo en el punto donde termina el descenso del Barranco del Navedo.
Travesía a la Tabla y al Cornón (Brañavieja - Alto Campoo)
Quedamos para ir a Brañavieja, Juanje, Javato y yo. Quedamos más tarde de lo que le hubiera gustado a Javato y antes de lo que hubieran sido mis preferencias personales, pero lo cierto es que amaneció un día precioso.
En pleno esfuerzo
No sabíamos muy bien con que nos encontraríamos ,en cuanto a cantidad y calidad de nieve, pero cuando lo vimos presentaba buenos augurios.
De "colegueo"
Impartiendo unas clases de técnica
Comenzamos con la idea de subir a la Tabla e ir cresteando hasta que nos apeteciera o nos cansáramos, para ello aparcamos el coche enfrente del albergue, y a unos metros del mismo nos pusimos los esquíes y las raquetas. Comenzamos a ascender, sin demasiadas dificultades, hasta que llegamos arriba antes de lo pensado. Contemplamos las vistas, nos hicimos las fotos de rigor, y antes de partir contemplamos el Paso de la Muerte, lugar por donde debíamos pasar si queríamos seguir hacia Bóveda. Después de valorar la situación y siguiendo nuestra filosofía de control de riesgos, llegamos a la conclusión, de que era mejor bajar hasta el refugio de Solvay, y desde allí ascender a Bóveda, para pasar posteriormente al Cornón, donde nos tomamos un pequeño refrigerio. Ya en el descenso y después de tener que esperar a algún miembro del equipo, no sin antes “hacernos unas risas” a su costa, llegamos a la estación de esquí de Alto Campoo, para bajar por la pista de Pidruecos hasta el aparcamiento, donde habíamos quedado con Talos y Victor, para pasar el resto de la tarde haciendo unas bajaditas.
Bonito rappel en la zona de escalada de Bárcena, donde volveremos este verano con un par de tortillas de patata y un taper de pimientos fritos, (que se joda el que no le gusten) a darnos un baño en el rio Torina y a practicar otro poco. Puedo asegurar que la próxima vez, me llevo mi cámara de fotos.
Hoy nos hemos levantado con idea de hacer una ruta, pero sin irnos muy lejos, por lo que decidimos recurrir a Cabuérniga, como siempre en estos casos.
Localidad: Fresneda (Valle de Cabuérniga - Cantabría)
Vehículos: 1 coche.
Aproximación:
Duración:
Época:
Llegamos a Fresneda y dejamos el coche aparcado al lado de la estatua de Pepe "el guarda". También lo podemos dejar 300 metros más adelante, justo antes de un puente situado en una curva, de donde parte la ruta. Allí hay un pequeño tramo de la antigua carretera, que dejaremos a la izquierda y continuaremos por una pista de buen firme y amplitud. Vamos por el margen izquierdo del arroyo Valfría, que tenemos abajo a nuestra izquierda. Cruzamos la canal del Lobao y continuamos pasando por varios invernales hasta que por fin llegamos a la cima donde se acaba las pista. Continuamos por un sendero de ganado por la izquierda, para evitar subir al cueto Guariza y desde donde veremos los pueblos de Sarceda, Rozadío y Cosío en el valle del Nansa, y también La Concilla, Peña Sagra y un poco de Campoo.
Bajamos a una braña con una pequeña cabaña de pastores y seguimos por un sendero de ganado a la derecha de la misma, después veremos una pista a nuestra derecha y en la parte de abajo, conectaremos con ella después de cruzar un "prao" con invernal, rodearemos por la pista el pinar, y comenzaremos la bajada por una pista (a tramos) hasta llegar a Renedo. Desde allí andamos 2,5 kms hasta el coche, después de "pornernos las botas" en el mesón Saja.
Aunque en teoría, la ruta parte del barrio de Salcedillo, nosotros decidimos dejar el coche en el cruce de la carretera que sube a Lunada, con la pista que nos lleva a las cabañas del Bernacho.
El camino no presenta dificultad, puesto que solo hay que seguir la pista hasta llegar al grupo de cabañas (3 kms., 40 min.).
A partir de aquí nuestra idea era alcanzar el Castro Valnera, y de allí llegar a la estación de esquí de Lunada, para regresar al punto de partida por la carretera.
En el momento en que la pista hace su última curva a la derecha, antes de acabar, tomamos un sendero que va pegado a la parte exterior del muro de piedra de una finca, hasta llegar a un hayedo, momento en el que el sendero se pierde, por lo que decidimos atravesar el hayedo. Una vez fuera de el mismo y siguiendo la canal hacia arriba retomamos el sendero ( muy poco marcado en todo momento), dejando los farallones de piedra a la izquierda y la canal a la derecha, hasta llegar a un punto en el que la roca nos obliga a acercarnos a la canal, ya bastante arriba. En nuestro caso, los neveros, que ocultaban parte del sendero, nos complicó bastante el ascenso, hasta el punto de intentar ascender ladera arriba, atravesando algún nevero, con la nieve en malas condiciones y una pendiente excesiva. De esta manera pudimos distinguir por donde continuaba el sendero y volver a orientarnos, aunque invertimos una hora y bastantes energías en ello.
Valle del Miera
Cabañas pasiegas(donde acaba la pista)
De nuevo en el sendero, lo continuamos hasta el alto de La Muela, desde donde tenemos unas vistas espectaculares del Valle del Miera, y comprobamos que resulta muy difícil, (tal y como lo vemos nosotros) seguir la ruta propuesta hasta la estación de esquí de Lunada, por lo que ascendemos hasta un alto desde donde contemplamos el valle del Pas (3 horas). Después de recrearnos con estos paisajes, decidimos volver por donde vinimos, pero esta vez por el sendero de la otra ladera, que está perfectamente marcado, hasta que después de atravesar un pequeño hayedo, donde vimos huir a un corzo, bajamos por la ladera por donde discurre el sendero, hasta conectar de nuevo con la pista, por la que regresamos al punto de partida (1:30 horas).
Una vez en el coche, decidimos volver a casa por el Puerto de Lunada, pero antes nos pasamos por la estación de esquí de Lunada, que en esta época está cerrada y por tanto completamente vacía, y descubrimos, que, de todas las estaciones que conocemos, es la que puede ser de referencia para nuestro blog, si lo dudáis, ¡comprobadlo en las fotos ¡
Hemos descubierto una nueva forma de disfrutar de la estación de esquí de Alto Campoo: recorrer sus instalaciones y pistas con esquís de travesía y raquetas, pero sin gente.
¡¡Se te ponen los pelos de punta!!
Para ello aprovechamos que en estas fechas ya está cerrada la estación, pero todavía hay bastante nieve.
Hacemos un primer ascenso al Chivo; dejamos aparcado el coche a la altura del refugio de Solvay, donde la carretera estaba cortada por la nieve. Desde allí partimos siguiendo la misma, hasta conectar con la pista de Pidruecos.
Comenzamos a ascender por ella, hasta la cafetería del Chivo, continuamos hacia arriba siguiendo la línea del telesilla, hasta llegar a la parte alta. De aquí siguiendo la carretera, ahora cubierta de nieve, alcanzamos el Pico Tresmares. Tuvimos la dificultad de el viento pero mereció la pena por las vistas y por el descenso del Chivo para nosotros solos (1:30 horas).
Vistas del Cornón desde el Chivo
Al fondo las pistas principales
De regreso a la cafetería del Chivo, seguimos el camino, que une dicho punto con el final del telesilla de Río Hijar. Subimos por la pista de Tobogán hasta la percha de Asnos, y aquí veremos una vía de acceso del personal de mantenimiento de la estación, que atraviesa la ladera hasta Cuchillón. Nosotros decidimos descender por Hoyas, porque resulta bastante incomodo caminar horizontalmente con las raquetas. Una vez alcanzada la caseta de la percha de Hoyas (1:10 horas aprox.), iniciamos un nuevo ascenso, el último y más duro. Para ello subimos hasta conectar con la percha de Asnos, una vez que estamos debajo de la misma aprovechamos la dureza de la nieve en esta zona (pues fuera de esta área está muy blanda), para seguir ascendiendo, hasta alcanzar el final de la percha. La parte final del ascenso, con una pendiente del 62% se hace especialmente difícil (1 hora).
Desde aquí, y después de disfrutar de las vistas de la Montaña Palentina, iniciamos la bajada por la pista de Asnos, hasta la cafetería del Chivo, y de aquí regresamos al punto de partida (1 hora).
Cara sur de Peña Labra
El último tramo de la subida a Asnos
Vistas de Picos y Montaña Palentina desde Asnos
Cuando queráis os doy unas clases
¡¡Y sin pagar forfait!!
Si no queréis hacerlo todo de un tirón, os recomendamos que os alojéis en el Albergue Cantabria, donde podréis comer y dormir por un precio “tirao”.
Unos de los mejores barrancos de la zona centro, compuesto por varios saltos de agua, algún que otro tobogán dependiendo del caudal del río y unos 8 rápeles perfectamente equipados.
Localidad: JERTE (Caceres) Vehículos: 1 coche Aproximación: 1,30 horas. Retorno: 30 minutos. Duración: 3 horas. Numero de rápeles: 8 Altura del rappel más alto: 30 metros Instalación: Buena, los principales rápeles están equipados con parabolt. Material necesario: Dos cuerdas de 30 metros. Neopreno: Necesario, agua muy fría. Escapes: Todas las cascadas son evitables sin ningún problema. Época: De primavera a otoño. Observaciones: Con lluvia, atentos a las crecidas.
Como llegar:
Hay que llegar a la localidad del Jerte a través de la N-110, el comienzo de la garganta se encuentra al principio del pueblo según descendemos el puerto de Tornavacas o al final del pueblo si venimos de Plasencia, junto a la oficina/caseta de información y donde un cartel nos indica la confluencia de la Garganta de los Papuos con el río Jerte.
Aproximación:
Una vez descendido el puerto de Tornavacas y nada más entrar en la localidad del Jerte, un cartel nos indica la confluencia de la Garganta de los Papuos con el río Jerte. En el lado derecho nada más cruzar el puente, existe una caseta de información, donde también se puede obtener información de la garganta. Desde la caseta de información se sube con el vehículo por la calle hormigonada paralela al río, a unos 500 metros os encontrareis a la derecha un camino que baja a un puente sobre el río que desde donde iniciaremos la ruta de subida a la garganta. El vehículo lo podréis dejar a unos 200 metros más adelante siguiendo la carretera, después de subir una curva a izquierdas y pronunciada.
Desde aquí cogemos todo el equipo y retrocedemos al camino que descendía al puente del río, a partir de aquí sólo hay que seguir el camino por el margen derecho de la garganta, a veces viene indicada con marcas amarillas y blancas. Es fácil seguir el recorrido, tomároslo con calma se hace largo. Después de unos 2,5 kilómetros (unos 30 o 45 minutos) llegamos al final del camino, justo en un puente muy viejo, el Puente de los Papuos. Significar que hasta este punto se podría llegar con un vehículo 4x4 y evitarnos una buena sudada.
A partir del puente de los Papuos toca remontar el cañón salvando los obstáculos de la mejor manera posible hasta el punto de inicio del descenso. Os recomiendo coger altura por la margen izquierda de la garganta hasta encontrar un pequeño sendero algo intermitente y seguir los hitos hasta llegar al inicio del descenso. Si no recuerdo mal, comienza en una inmenso bloque de piedra redondeado sobre la garganta con una pequeña placa metálica con una inscripción.
Existe otra ruta de aproximación que es la que indica la caseta de información pero nosotros no hemos sido capaz de dar con ella, ya que parece bastante confusa y existe mucho riesgo de perdida, de toda formas os la describo a continuación.
Desde el pueblo del Jerte tomamos la pista hormigonada que sube junto a la oficina de turismo, obviando ramales a ambos lados, hasta llegar a un cruce en el que tomamos la bifurcación a la derecha, una curva muy pronunciada y ascendente. A pocos metros tomamos otra pista a la derecha que baja al cauce de los Hoyos, otro pequeño barranco, para continuar subiendo por curvas cerradas. Para confirmar nuestra buena orientación debemos pasar junto a una lavadora empotrada en un muro de piedra, si, has leído bien una lavadora. Continuamos esa pista, ya de tierra, siempre hacia arriba y entre cerezos hasta llegar a un bosque de robles, veremos un pequeño apartadero a la izquierda, es el punto más alto donde se podrá subir con el coche, aunque no todos los coches podrán subir, la pista no está en condiciones. Esta pista es bastante concurrida por los agricultores, por pavor no dejéis el coche estorbando ni cortando el paso a fincas, si no hay sitio tendréis que bajar de nuevo al pueblo y subir caminando, recomendamos subir caminando desde el primer momento.
Desde aquí la aproximación es sencilla, pero por finca privada. Continuamos la misma pista hasta llegar a una cancela, la dejamos cerrada y continuamos siempre en ascenso, bastantes zig-zags hasta llegar a una pista a la derecha, mucho más abandonada que la que hasta ahora llevamos caminando. Tomamos esa pista y en pocos metros veremos que se acaba, hay una pequeña fuente y un caserío se intuye encima nuestro. La pista se hace sendero y continuamos por él, faldeando bajo el muro de la finca hasta llegar a un alto con esplendidas vistas, desde hay seguiremos sin ganar y perder altura, ¡OJO!, llega un momento en el que el sendero comienza a bajar al cauce, debemos seguir faldeando, siguiendo hitos e intuyendo el camino sin bajar, pues de lo contrario no entraríamos por la parte superior. Nuestro objetivo es un gran bloque redondo muy característico, a la misma altura a la que estamos, en el que esta la cabecera del primer rápel. Esperamos que no deis muchas vueltas con estas explicaciones.
Descenso: (Descripción según cartel de la Junta de Extremadura ubicado en el punto/caseta de información al inicio de la garganta)
Croquis del descenso
Doble anclaje con argolla para rápel más anclaje auxiliar, doble cabecera de pasamanos y desviadores, fraccionamientos, anclajes inferiores cuando es necesario, tanto para evitar roces, como para evitar el agua en época de crecidas, Todo con anclajes químicos.
1er Obstáculo: Rápel de 24 m. Tramo horizontal al comienzo. Con agua posibilidad de drosage al fondo de la poza de recepción. Existe un anclaje a la derecha para evitar el agua.
2º Obstáculo: Tobogán de 3 m. Tomarlo por el centro-izquierda, valorar siempre la viabilidad. Posibilidad de instalar cuerda.
3º Obstáculo: Rápel de 22 m. Tumbado, si esta seco es posible destreparlo fácilmente.
4º Obstáculo: Tobogán de 10 m. Valorar siempre la viabilidad, Destrepable junto al tobogán a la derecha.
5º Obstáculo: Rápel de 7 m. Situado en la repisa de la derecha, recomendable pasamanos de acceso, anclaje ‘Amerika’ con punto intermedio. Saltable, valorar siempre la viabilidad. Desde un poquito más delante de la poza de recepción es posible escapar por un sendero que asciende zig-zageando por la margen derecha.
6º Obstáculo: Rápel de 11 m. Zona arbolada.
7º Obstáculo: Destrepe de 5 m. con posibilidad de instalar cuerda si se cree necesario a la izquierda.
8º Obstáculo: (Chorro de la Ventera) Rápel de 30 m. Recomendable pasamanos de acceso. Existen anclajes para fraccionar y desviar si el caudal es elevado. Cascada muy estética, conocida en la zona como “Chorro de la Ventera”. Una vez abajo se puede ascender a los resaltes existentes para saltar, valorar siempre la viabilidad, existen zonas de roca a poca profundidad. (A la derecha antigua equipación por fuera del agua)
9º Obstáculo: Tobogán de 8 m. Valorar siempre la viabilidad. Posibilidad de instalar cuerda.
10º Obstáculo: Destrepes varios por el cauce de la garganta, escasa dificultad.
11º Obstáculo: Rápel de 17 m. Recomendable pasamanos de acceso, rápel resbaladizo.
12º Obstáculo: Destrepe de 7 m. posibilidad de instalar cuerda para descender por el agua.
13º Obstáculo: Tobogán de 8 m. Muy vertical. Valorar siempre la viabilidad. Posibilidad de instalar cuerda.
14º Obstáculo: Rápel de 6 m. Destrepable por la derecha.
15º Obstáculo: Rápel de 11 m. Saltable, técnico, valorar siempre la viabilidad.
16º Obstáculo: Rápel de 10 m. Destrepable por la derecha.
Desde aquí continuamos por el cauce con pequeños resaltes destrepables no reseñables. Habitualmente en esta zona del barranco se desciende por un senderito que hay en el margen derecho.
Retorno:
Desde el puente de los Papuos (Final del barranco), se puede regresar al pueblo por el sendero señalizado por la margen izquieeda de la garganta. Si has subido el coche debes seguir la pista por el margen derecho y continuar hacia arriba, llegarás a la cancela que pasaste a la subida.
Escapes:
En casi todos los puntos tenemos posibilidad de escape, aunque el único escape limpio es el sendero que sale a la derecha tras el quinto obstáculo, nos lleva al camino de acceso.